Hoy en clase hemos podido oír a Elena hablar sobre el amor, el amor que mueve montañas, que idealiza, que enloquece, que te transporta a un mundo de ilusiones, que te conmueve.
Si hay una obra clásica por excelencia tocante a este tema, me decanto por el Don Juan Tenorio, de José Zorrilla.
Su argumento os lo resumo aquí escuetamente con el fin de despertaros el "gusanillo" de leerlo. También os ofrezco la posibilidad de oírlo en Cassette declamado por unos actores excelentes, tanto es así, que en ciertos momentos, se te puede poner la piel de gallina.Allá va el argumento:

Don Juan Tenorio y Luis Mejía, dos sagaces personajes movidos por su egocentrismo (sólo piensan en sí mismos), se reúnen en una cena donde hacen explícitas todas sus aventuras, que puestas en los que las sufren se convierten en verdaderas atrocidades, esto es, en muertes, en mujeres poseídas y luego abandonadas, en deseos desvanecidos... A partir de esa cena, se hace una apuesta. Don Juan aprovechando su altivez, le propone a Mejía (el cual se iba a casar con Doña Ana), que conquistará a ésta. Mejía accede a ello.

Por otro lado, a todos estos sucesos, acude como espectador Don Gonzalo, padre de Doña Inés, que enmascarado se enfrenta a don Juan y le prohíbe a partir de ahora que él contraiga matrimonio con su hija (encerrada en un convento para cuidar de su virginidad).

A partir de aquí se desarrolla la trama de la obra teatral, con monólogos de los personajes verdaderamente emocionantes, con diálogos entre Doña Inés y don Juan llenos de momentos brillantes, de dulces palabras que al amor convidan, de hondos suspiros que llegan al alma...
Los amoríos de don Juan, pasan a un segundo plano y es a partir de aquí que el personaje se vuelca en cuerpo y alma en conseguir el amor de su ansiada Doña Inés, que recordemos era una novicia que amores no conocía hasta este momento.
Toda esta trama urdida entre tumbas, fantasmas, amores profanos,comendadores, novicias y dueñas... dotan de un gran romanticismo, a esta singular obra.